Origen de la enciclopedia

Origen de la enciclopedia

Menos antigua que el diccionario es la enciclopedia. La primera en España la escribió San Isidoro de Sevilla en el siglo VII: Etimologías u orígenes, donde reunió el saber de su tiempo, y a la que le faltó un detalle que la hubiera hecho más manejable: la ordenación alfabética. Puede ver más en la historia de la enciclopedia.

La primera enciclopedia con criterio moderno es la Crónica de Núremberg (1493), en tres gruesos volúmenes, de Hartman Schedel, médico de aquella ciudad que se valió para su proeza de los libros de su biblioteca particular: curiosamente el estudioso médico se olvidó de reseñar el acontecimiento más importante ocurrido un año antes, el descubrimiento de América.

En 1611 el toledano Sebastián de Covarrubias escribía un diccionario lexicográfico que llamó Tesoro de la lengua castellana.

El británico Ephraim Chambers publicó en 1729 una enciclopedia de uso popular que se mantuvo hasta que a mediados de aquel mismo siglo (1751), Denis Diderot y los llamados por su obra enciclopedistas franceses dirigieron la labor de recogida y ordenación del saber humano. Poco después, en 1768, un grupo de caballeros escoceses publicó la Enciclopedia Británica.


En tiempos ya no tan lejanos, la informática ha hecho pensar y temer que el futuro de las obras de referencia están acaso en el mundo de la interactividad informatizada. De hecho en 1986 la sociedad japonesa Pioneer comenzó a comercializar en Estados Unidos una magna enciclopedia en nuevo soporte: el vídeo disco que llamó Knowledge Disc de lectura mediante láser. Pero seguro que ya sabes lo sucedido con posterioridad a esa época.